meritbetmeritroyalbet girişmeritroyal betmadrid betelexusbetelexusbet giriş 45 años de la inauguración de la UNCTAD III | Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
45 años de la inauguración de la UNCTAD III

Cuando llegaba la hora de almuerzo, el Centro Cultural Metropolitano Gabriela Mistral se llenaba. Los comensales, personas de diversos trabajos como obreros, médicos, abogados empleados públicos o estudiantes, podían sentarse a comer ricos platos a bajos precios, mientras observaban importantes esculturas, murales y obras de destacados artistas nacionales.

El Tapiz collage de Roser Bru, el mural hecho por las Arpilleristas de Isla Negra, el mural de taco de madera de Santos Chávez, los bancos y macetas de hormigón de Ricardo Irarrázabal, el mural en panel de madera de Mario Toral, una escultura de hormigón armado de Federico Assler, la escultura en piedra “Puerta al Espacio” de Samuel Román o la obra “Escape de gas” de Félix Maruenda, fueron donados por los artistas para adornar lo que sería la sede la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en el Tercer Mundo, más conocido como UNCTAD III.

Hace exactamente 45 años, se inauguraba este edificio construido emblema del gobierno de la UP, puesto que su realización en 275 días, es una cifra récord para la gran envergadura y magnitud del inmueble, que contaba con 39.000 m2 que se distribuían en salas plenarias para 2.000 personas, oficinas para más de 1.000 funcionarios, dos salas para 500 personas cada una; cafetería y bar para 200 y 600 personas; agencias de viajes y bancos; diez salas menores con capacidad que variaría entre 250 y 50 personas; servicio de traducción simultánea para todas las salas; tiendas, oficinas de correos, teléfonos y estacionamiento para 250 vehículos.

El Director de la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU) Miguel Lawner, fue el encargado del proyecto del edificio junto a los arquitectos José Covacevich, Juan Echeñique, Hugo Gaggero, Sergio González y José Medina los que trabajaron a la par con los 3700 obreros que colaboraron, en muchos casos en forma voluntaria, con la edificación del inmueble.

Con el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, el edificio fue tomado completamente, lo que generó la destrucción o desaparición de muchas de las obras. Además pasó a ser  la sede de la Junta Militar -puesto que La Moneda se encontraba bombardeada- llamándose edificio Diego Portales, uno de los símbolos más oscuros de la dictadura.

Fondo: Revista Vea- Dibam

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