meritbetmeritroyalbet girişmeritroyal betmadrid betelexusbetelexusbet giriş A 40 años de la Consulta Nacional | Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
A 40 años de la Consulta Nacional

En agosto de 1977 Augusto Pinochet anunciaba en Valparaíso la realización de una Consulta Nacional programada para el 04 de enero de 1978. El objetivo, según lo explicitaba el mismo voto, era “respaldar al Presidente Pinochet en su defensa a la dignidad de Chile y reafirmar la legitimidad del Gobierno de la República para encabezar soberanamente el proceso de institucionalidad del país”, esto debido a una supuesta “agresión internacional desatada en contra de nuestra Patria”.

Según datos oficiales emanados desde el entonces Ministro del Interior, Sergio Fernández, y publicados en El Mercurio de Santiago el 18 de enero de 1978, el 75,04%  apoyó a gestión de Pinochet, frente a un 20,32% de rechazo y un 4,64% de votos nulos y blancos, esto bajo el total de 5.566.288 votantes. Sin embargo, en la consulta del 04 de enero de 1978 el Gobierno porcentuó los resultados sobre el total de sufragios y no sobre el universo de los mayores de 18 años de aquel entonces.

En este sentido, de haberse considerado el universo de 6.431.061 estipulados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y traduciendo la abstención como un rechazo al Gobierno, el No habría obtenido un 31%. Lo importante en este caso no sería el propio porcentaje, sino el hecho de que haya habido 1.995.773 chilenos mayores de 18 años en posición contraria al Gobierno.

Bajo el alero de una censura mediática prominente, una libertad de expresión cada vez más derribada y la inexistencia de los registros electorales, fueron varios los sectores que cuestionaron la legitimidad del proceso. En esta línea, la Democracia Cristiana, en una Declaración Pública realizada el 14 de agosto de 1980, manifestó que el país se encontraba en estado de emergencia, las libertades fundamentales estaban conculcadas, no existía un procedimiento electoral que diera garantías de seriedad al acto; no había acceso real a los medios de comunicación ni condiciones elementales de imparcialidad en los escrutinios y en la entrega de resultados.

La votación “se realizará sin registros electorales ni habrá tribunales que califiquen sus resultados y conozcan de los reclamos que procedan;  se realizará bajo el imperio del régimen de terror generalizado que la política económico-social del actual Gobierno, la enorme cesantía existente y la maquinaria represiva policial existente han impuesto a grandes sectores de la población nacional”, señaló la misma Directiva del Partido Demócrata Cristiano en un Instructivo de Acción frente a la Consulta Nacional.

La nula imparcialidad del Gobierno frente a la votación se hizo presente incluso en el mismo voto, donde la opción del Sí estaba acompañada de una bandera chilena, mientras que al No lo escoltaba un rectángulo en negro. La representación era más que clara, el máximo símbolo patrio simbolizaba el progreso, contrario al retroceso que proyectaba el rectángulo en negro.

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