Lebu, Prisión Flotante | Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
Lebu, Prisión Flotante

EL SINIESTRO BARCO LEBU

El LEBU pena en las aguas
de nuestro puerto mayor,
su destino eran los mares,
ha terminado en prisión”

Mucho se ha escrito sobre los acontecimientos que sucedieron luego del Golpe iniciado en Valparaíso. Pero la historia de un barco llamado LEBU, anclado en la bahía porteña durante los primeros meses de dictadura, jamás ha sido documentada en profundidad.

Miles de mujeres, hombres y jóvenes sufrieron las consecuencias de la brutal represión a manos de la Marina en ese siniestro barco mercante. Hoy queremos entregar algunos testimonios, muchos de ellos escalofriantes y difíciles de creer, confirmados por organizaciones nacionales e internacionales.

Por el buque LEBU pasaron alrededor de mil personas, con permanencia variable de unos días hasta varios meses, quienes experimentaron en carne viva el odio y la violencia de la Marina chilena. Desgraciadamente, la anhelada justicia y reparación aún está por llegar para quienes sobrevivimos de esos oscuros y sangrientos días y noches de terror que la Armada desató en Valparaíso y sus alrededores. Muchas y muchos han quedado en el camino, luchando incansablemente por llevar a la justicia a los culpables.

Para las porteñas y porteños, el LEBU simboliza junto con otros recintos, como el Cuartel Silva Palma, la Academia de Guerra, El Buen Pastor y el Buque Escuela Esmeralda, el horror de la prisión política y tortura realizada por la Marina en Valparaíso. Este barco, de propiedad de la Compañía Sudamericana de Vapores, también representa la unión cívico-militar que caracterizó a la dictadura. Hasta hoy, los cómplices civiles, activos y pasivos, siguen en total impunidad.

Esta muestra recopila la historia negra y poco conocida de este siniestro barco desde el 11 de septiembre hasta diciembre de 1973. Hemos querido incluir testimonios, entrevistas, poemas, canciones y fotografías de las experiencias de aquellas mujeres y hombres que tuvieron el infortunio de ser secuestrados y torturados en sus bodegas. Pese al horror, también hay historias y anécdotas alegres que sirvieron para levantar la moral y el ánimo, y demostrar a los carceleros que no habíamos sido derrotados.

Algunos de los relatos incluyen experiencias ocurridas en otros lugares de reclusión como Isla Riesco/Melinka en Colliguay, donde muchos prisioneros del LEBU son trasladados una vez que la nave cumple sus funciones de cárcel flotante.

Hoy, más que nunca, cuando Chile está intentando retomar el camino de una verdadera democracia, queremos llamar la atención del sufrimiento que ha soportado y de la lucha que ha dado el pueblo chileno para lograr justicia. Nuestra tarea, ha sido dejar testimonio, para que las nuevas generaciones no permitan que la historia se repita.

Gilberto Hernández Vera
Ex PP del LEBU
Leeds, Inglaterra, abril 2022