El vínculo solidario entre Suecia y Chile | Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
El vínculo solidario entre Suecia y Chile

En el estreno de la exposición “Olof Palme o la solidaridad urgente”, el Embajador de Suecia en Chile, Jakob Kiefer, se refirió a la actual relación de colaboración entre ambos países, trabajo que pretende potenciar los derechos económicos de las mujeres y enseñar, por medio del ejemplo, los éxitos y fracasos de Suecia en la construcción de la socialdemocracia. Un vínculo que se remonta a los años 60, cuando Palme, ex Primer Ministro del país escandinavo, promovió el asilo de casi 30 mil compatriotas durante la dictadura.

¿Cómo avanzar hacia una política exterior feminista?

Desafortunadamente, de manera muy lenta. Solo Suecia declara abiertamente una política exterior feminista. En este país me he focalizado mucho en los derechos económicos: Chile tiene una muy baja tasa de participación laboral de mujeres: 47% (en Suecia es del 80%), entonces, la brecha no es solo salarial, sino de la riqueza que puede generar un país. Si la participación de mujeres aumentara se podría invertir más en escuelas, en salud y más.

Nuestro trabajo acá no es dar lecciones, sino mostrar el camino que tomó Suecia, el cual no fue fácil: se necesitó un cambio de actitud, en particular de los hombres, quienes no se querían quedar con los niños. Por eso es necesaria una política de gobierno y que realmente exista la posibilidad de quedarse con los hijos.

¿La embajada puede influir en las políticas de Chile?

Mantenemos conversaciones de alto nivel político. Sin embargo, Chile es un país en camino hacia la modernización, y aunque nosotros podemos dar consejos, mostrar cómo trabajan nuestras empresas en Chile, esto no quiere decir que vayan a cambiar mucho las cosas. A nivel mundial hay un miedo al libre comercio. La mundialización es vista como una amenaza para los trabajadores.

Pero esto no es así, necesariamente: la economía siempre ha sido un proceso de destrucción para crear otras cosas, con mayor eficacia, pero para ello es necesario educar a las personas dentro de sus propios trabajos. Necesitamos capacitar a las personas.

De esta manera, podemos trabajar (Suecia y Chile) para favorecer la formación y la competitividad de los trabajadores;  the global deal, como señaló el parlamentario Tomas Eneroth. Promover el diálogo entre trabajadores y empleados. Buscar soluciones en conjunto, antes de hacer huelgas o paros, pero siempre estar al tanto de cuáles son las reglas del juego.

Considerando las diferencias entre ambos países, ¿cómo considerar el factor contextual?

Chile está al mismo nivel económico en donde estaba Suecia en el año 66, pero con muchas más informaciones, mucha más conexión y muchas más experiencias. Asimismo, Chile tiene un camino de reformas, no ajenas a la controversia, pero la meta, al final, es que no existan diferencias dependiendo del lugar en donde naciste, o la escuela a la que fuiste. La pregunta sigue siendo “¿Cómo?”, y en eso nosotros podemos dar nuestros ejemplos, con sus fracasos y éxitos.

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