meritbetmeritroyalbet girişmeritroyal betmadrid betelexusbetelexusbet giriş Patricio Santander, director El Palero: “Conocer la verdad nos ayuda a seguir avanzando” | Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
Patricio Santander, director El Palero: “Conocer la verdad nos ayuda a seguir avanzando”

Patricio Santander, documentalista independiente chileno, ha centrado su trabajo en materia de violaciones a los DDHH en América del Sur. El 2 de junio estrenará en el Museo el premiado documental El palero, retrato de la historia de un hijo de detenido desaparecido que encontró a su padre, a punta de palas y chuzos, en la fosa clandestina de Pisagua.

¿Cómo nace la idea de hacer tu documental?

Después de haber finalizado el documental La Ciudad de los Niños (2013), proyecto que, al igual que El Palero, fue financiados por el Gobierno Regional de Tarapacá, nos planteamos abordar otro tema sobre la Región de Tarapacá. Después de barajar varios temas, llegamos a Pisagua. Allí teníamos una deuda importante que registrar en un documental y nos dimos cuenta que existía muchos material al respecto; registros fotográficos y videos de la época.

¿Cuáles fueron los principales desafíos a la hora de filmar?

Existían muchos testimonios de presos que estuvieron en Pisagua y de familiares de detenidos desaparecidos. Ahí nos dimos cuenta que sería muy difícil plasmar todo esto en un solo documental. Es por esta razón que nos planteamos hacer  un documental de larga duración contando la historia de lo ocurrido en Pisagua y documentales más cortos con los testimonios de diferentes personas.

¿Por qué elegiste centrarte en el testimonio de Cabezas (tomando en cuenta que fueron varias las víctimas)?

Patricio Cabezas siempre nos llamó mucho la atención. Él participó en la búsqueda de la fosa desde un comienzo, junto al juez de Pozo Almonte, Nelson Muñoz, y ayudó en conjunto a otros paleros a descubrir cada uno de los 19 cuerpos encontrados en la fosa clandestina de Pisagua, el 2 de junio de 1990. Pero además Patricio tenia una historia más intima, que es la historia de la búsqueda de su padre; la historia de un hijo que a sus cortos años acompañó a su padre a presentarse en el regimiento después de ser llamado por un bando desde donde no regresó jamás. Ya Patricio era el tema para una película. Así como el dolor de una familia que, como muchas, vivió la desaparición de sus seres queridos.

El documental tiene varios momentos emotivos. ¿Cómo lidiaste con ellos emocionalmente? 

Sabíamos que sería muy difícil de grabar a Patricio por su testimonio. Para todo el equipo, durante el rodaje, revivir la historia fue una experiencia muy fuerte. Pisagua tiene eso del norte, eso de ver que el lugar no cambió radicalmente desde lo que vivieron en 1990. El desierto mantiene el tiempo detenido, mostrándonos detalles, revelándonos cada lugar donde los paleros trabajaron. La fosa está cargada de historias que nos permitieron revivir esos momentos históricos, su legado y trascendencia.

¿Qué actualidad tiene este tema en Chile?

Las historias momificadas de las víctimas de Pisagua se levantan hasta hoy para recordarnos la injusticia de sus ejecuciones y lo difícil que sigue siendo saber la verdad de quienes siguen desparecidos. Un tercio de quienes murieron en el campo de concentración de la desértica localidad siguen sin aparecer, y recién hace unos meses el ministro Mario Carroza dictó sentencia a 7 militares en retiro, por secuestro calificado de 3 personas y el homicidio de 8 personas en Pisagua, hechos ocurridos a partir del 29 de septiembre de 1973.

A partir de ello, los ex militares, Sergio Benavides Villarreal y Manuel Vega Collado, fueron condenados a presidio perpetuo. Por su parte, Roberto Ampuero Alarcón, Gabriel Guerrero Reeve, Sergio Figueroa López y Arturo Contador Rosales fueron condenados a 15 años y un día de presidio por los 3 secuestros calificados y 3 homicidios calificados. En tanto, Miguel Aguirre Álvarez fue condenado a 10 años y un día de presidio por los 3 secuestros calificados.

¿Cuáles han sido las reacciones de tu documental en Chile?

Casi siempre las mismas. Independiente de la formación ideológica del observador, ya sea de izquierda o derecha o neutral, después de algunas exhibiciones notamos que les invade una tremenda emoción y empatía con el dolor ajeno. A estas alturas nadie niega que los hechos que involucran violación a los DDHH tienen un gran impacto en toda la gente y en todo el mundo. Ver las expresiones de dolor y espanto en los rostros de los prisioneros políticos fusilados en Pisagua, después del golpe de Estado, es muy impactante de por sí.

¿Cómo ha lidiado Chile con este doloroso pasado?

Solo tenía 1 año cuando fue el golpe militar, y con mi familia aún vivíamos en la ex oficina salitrera Victoria. Mi generación fue más bien testigo del regreso de la democracia. Recuerdo cómo Augusto Pinochet fue derrotado en el plebiscito de 1988 y ver cómo colocaban la banda presidencial a Patricio Aylwin en 1990, restableciendo la historia democrática de nuestro país.

Ya pasaron 27 años del hallazgo de la fosa en Pisagua y 44 años del golpe de Estado, y más allá de nuestros defectos, los chilenos sabemos que por medio de conocer con mayor lucidez la verdad de lo ocurrido nos ayuda a seguir avanzando a una democracia mejor. Aprendimos una lección importante, aprendimos que el respeto a las instituciones y a las leyes no pueden condicionarse, que el valor de los DDHH y la dignidad nunca se deben relativizar y que no es solo tarea de los políticos la resolución de los conflictos ya que esa es tarea de la sociedad completa.

Las nuevas generaciones, como la de mi hijo Vicente de 14 años, solo han respirado el aire de la democracia, a veces cuestionada igual, pero democracia al fin y al cabo. Son estas nuevas generaciones las que luchan en las calles y en redes sociales porque los derechos sean garantizados para todos los chilenos, más equidad y paz social. Una generación que ya no cree en la clase política y que plantea temas más globales también. Hoy los jóvenes pueden expresarse en las calles por una sociedad mejor; sin miedo pueden soñar sabiendo que nadie nunca más aceptará en Chile que su dignidad y derechos sean vulnerados.

Aparte del padre de Patricio Cabezas, ¿qué otras víctimas se encontraron es esa fosa?

Fueron en total 19 cuerpos los encontrados. Aparte de Julio Cabezas Gacitúa (padre de Patricio), se encontró a Manuel Eduardo Sanhueza Mellado, Nicolás Chanez Chanez, Tomás Orlando Cabello Cabello, Luis Manríquez Wilde, Juan Orlando Rojas Osega , Hugo Tomás Martínez Guillén, Alberto Amador Yáñez Carvajal, Luis Alberto Toro Castillo, Nelson José Márquez Agusto, Germán Elidio Palominos Lamas, Juan Apolinario Mamani García, José Rufino Cordova Croxatto, Juan Valencia Hinojosa, Mario Morris Barrios, Humberto Lizardo Flores, Luis Alberto Lizardi Lizardi, Marcelo Omar Guzmán Fuentes  y Juan Efraín Calderón Villalon.

¿Qué buscas que tu documental provoque?

Me parece importante rescatar estas historias para sensibilizar a la sociedad en los temas de abusos a la dignidad y recordar no solo aquellos que vivieron lo de Pisagua, sino también a los que en Chile vivieron la violación de sus derechos durante el régimen militar. Espero que nuestra historia ayude a fortalecer los temas derechos humanos no solo a nuestras nuevas generaciones en Chile, sino a las de muchos otros países también.

¿Qué piensas de tu participación en el 5 Festival de Derechos Humanos aquí en Nepal?

Estoy muy contento que la participación de mi documental causara un efecto en su gente, y que al ver que el tema de los familiares desaparecidos, con el tiempo poco a poco encuentra una respuesta. Agradezco a los organizadores del 5 Festival de Derechos Humanos por invitarme y al Gobierno Regional de Tarapacá de Chile que me apoyó para estar hoy con ustedes.

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